La calidad de una vela perfumada no solo se mide por sus componentes, sino también por su comportamiento.
Estos son los criterios para evaluar la calidad de una vela perfumada:

Difusión

Combustión
- Combustión: se refiere a la duración y la limpieza de la combustión de la vela. Una vela de calidad debe arder de forma uniforme, sin formar cráteres, efecto túnel ni hongos en la mecha. También debe arder sin humear ni rezumar. La llama debe ser lo bastante grande para que parte de la cera se funda y el aroma se difunda, pero no demasiado alta. Si la punta de la llama es negra, significa que la llama es demasiado grande y que probablemente la vela arde en exceso.
- Difusión: es la capacidad de la vela para difundir su aroma en el aire. Una vela de calidad debe difundir su fragancia de forma homogénea y constante, tanto en caliente como en frío.
- Apariencia: es el aspecto visual y táctil de la vela. Una vela de calidad debe tener una superficie lisa e impecable, un color vivo sin variaciones y una textura agradable al tacto. También debe tener un recipiente elegante y duradero, que no se agriete ni se decolore.
Y le sugerimos seguir este protocolo para pruebas de calidad:
- Asegúrese de que el tamaño de la estancia sea adecuado para el tamaño de la vela perfumada. Una vela pequeña (75 g) será adecuada para un dormitorio, pero menos eficaz en un salón comedor más grande. Por el contrario, una vela de 3 mechas no será adecuada para una estancia de 10 m².
- Encienda su vela durante unas 2 horas.
- Observe la combustión, en especial la llama y la superficie de la vela, durante la combustión y al cabo de las 2 horas.
- Si desea probar su vela en varios usos, espere unas horas a que se enfríe y vuelva a encenderla durante 2 horas.
Si está diseñando una vela perfumada, repita esta prueba con distintos ajustes hasta obtener un resultado perfecto.





